Miguel Ponce: «La inflación del 1,9% no mueve el amperímetro; lo central hoy es que no se llega a fin de mes»
El economista analizó los últimos datos del INDEC y advirtió sobre una "economía a dos velocidades", donde conviven récords de consumo en el exterior con niveles mínimos históricos en la compra de alimentos básicos como carne y leche.

Luego de que el Indec diera a conocer que la inflación de junio fue del 1,9% (el nivel más bajo en diez meses) y que una familia tipo ya necesita más de $1,5 millones para no ser pobre, el economista Miguel Ponce analizó la profundidad de la crisis social que subyace a la desinflación celebrada por el Gobierno.
Para Ponce, la desaceleración de precios no impacta en la realidad cotidiana de las familias. «El 1.9 de inflación no sorprende, se esperaba que esté en torno al 2%. Qué esté en 2, 2.1 o 1.9 a la gente no le mueve el amperímetro. Lo central hoy es que no se llega a fin de mes», sentenció el especialista. Según los datos oficiales, la Canasta Básica Total (CBT) para no caer en la pobreza alcanzó los $1.531.473 en junio, acumulando un alza interanual del 35,7%, por encima de la inflación general.
Endeudamiento y cadena de pagos
El economista alertó sobre el deterioro financiero de los hogares y las empresas. «Por eso se dan estos niveles de endeudamiento histórico que estamos teniendo y el retraso y el quebranto tan grande que está habiendo en la cadena de pagos. Jamás ha habido tantos cheques rechazados como ahora», explicó Ponce, agregando que incluso los bancos buscan soluciones para refinanciar deudas que ya rozan la incobrabilidad.
Un país a «dos velocidades»
Uno de los puntos más destacados por Ponce fue la configuración de una nueva estructura social marcada por una brecha extrema. Por un lado, el rubro Recreación y cultura fue el que más aumentó en junio (4,2%), traccionado por sectores con alta capacidad de gasto.
«Esto nos ayuda a pintar la nueva sociedad que se va configurando, con gente que gasta mucho, que son los menos, pero que están gastando más… Esto explica el récord de gastos argentinos en el exterior», describió Ponce, contrastando esta realidad con la licuación de la clase media. Según el analista, esto refleja una «economía a dos velocidades»: mientras la minería, el gas y la intermediación financiera muestran números positivos, la economía real y el consumo popular se desploman.
Mínimos históricos en la mesa de los argentinos
Ponce subrayó que, aunque el rubro Alimentos y bebidas aumentó solo un 1,3% (por debajo del índice general), el consumo de bienes esenciales ha llegado a niveles críticos. «Se dan récords de mínimos consumos de carne, leche y yerba. Es decir, los consumos populares están en consumos mínimos históricos», advirtió.
Finalmente, el economista dejó una preocupante reflexión sobre el futuro inmediato: «Lo peor es que esas tendencias se siguen consolidando; es decir, que ni siquiera llegamos al piso, el piso puede estar aun más abajo».



